El encuentro fue convocado por el alcalde Felipe Muñoz, quien explicó las razones que lo impulsaron a proponer esta instancia de diálogo a sus pares:
Con el objetivo de escuchar a expertos y aunar criterios en torno al proyecto gubernamental de modificación de la OGUC, el alcalde de Estación Central, Felipe Muñoz Vallejos, encabezó una reunión la mañana del lunes 25 de mayo, en la que participaron la alcaldesa de Papudo, Claudia Adasme; el alcalde de La Cisterna, Joel Olmos; la alcaldesa de Colina, Isabel Valenzuela; alcalde de Pudahuel, Ítalo Bravo y el alcalde de Huechuraba, Max Luksic.
El encuentro fue convocado por el alcalde Felipe Muñoz, quien explicó las razones que lo impulsaron a proponer esta instancia de diálogo a sus pares: “Esta es una instancia que convocamos desde un profundo sentido de responsabilidad. Aquí hay alcaldesas y alcaldes de distintos sectores políticos que, frente a este tema, compartimos preocupaciones y objetivos. Entendemos que en el desarrollo de nuestras ciudades debe primar el equilibrio y la sustentabilidad, poniendo en el centro el interés de las personas. Por eso, nos interesa especialmente resguardar nuestros Planos Reguladores, que han sido implementados con participación de nuestros vecinos y vecinas. Una especial alerta despierta el comprobar que la idea de modificar la OGUC surge y se impulsa desde el ministerio de Hacienda, con criterios más economicistas que urbanísticos. No se trata de oponerse por oponerse a una eventual modificación de la OGUC, sino de aportar desde la experiencia territorial y técnica, junto a urbanistas expertos, para que cualquier cambio considere la realidad de las comunas y respete las herramientas de planificación para un crecimiento equilibrado”
Desde la mirada técnica, tanto Diego Gil, urbanista académico de la Universidad Católica, como Rodrigo Vidal, Doctor en Arquitectura y académico de la Universidad de Santiago, coinciden en que el desarrollo urbano es necesario, pero subrayan que debe abordarse con una planificación adecuada y responsable. En ese sentido, plantean que la densificación no es un problema en sí mismo, sino la forma en que se implementa, advirtiendo que procesos mal diseñados pueden afectar directamente la calidad de vida de las personas, especialmente cuando no van acompañados de servicios, equipamiento y conectividad acordes.
Asimismo, cuestionan propuestas que omiten el rol de los gobiernos locales en la toma de decisiones, señalando que es fundamental fortalecer los espacios de coordinación entre los distintos niveles del Estado. A su juicio, avanzar en cambios que afectan la forma en que crecen las ciudades sin considerar los instrumentos de urbanismo como los Planes Reguladores, puede derivar en procesos de expansión o densificación poco armónicos.
Posterior a la exposición, los alcaldes enfatizaron en la importancia de incorporar a los gobiernos locales en la implementación de la normativa, así lo manifestó el edil de Huechuraba, Max Luksic: “Nadie está en contra del desarrollo inmobiliario. Sin embargo, es fundamental que este proceso cuente con el consenso del gobierno local. Además, es necesario establecer un mecanismo que permita considerar adecuadamente las distintas visiones, incorporando especialmente la opinión de los vecinos que colindan con los sectores contemplados en esta modificación.”

Así mismo y desde otra realidad comunal, la alcaldesa de Colina, Isabel Valenzuela planteó cómo afectaría esta modificación en la calidad de vida de sus vecinos: “Preocupa la expansión hacia zonas rurales, ya que podría aumentar la congestión, incluso considerando las tres autopistas que cruzan la comuna. Además, es inquietante que ni los gobiernos locales ni el Ministerio de Transportes estén participando en esta discusión, pese al impacto que tendría en esa materia”.
El alcalde de La Cisterna por otra parte, abordó el déficit de servicios básicos que deriva de la construcción desregulada:” Producto de la hiper densificación, nuestra comuna enfrenta saturación de servicios básicos y déficit de infraestructura clave, por ejemplo en los centros de salud. Al mismo tiempo, existe una sobreoferta de viviendas que no responde a la demanda real, especialmente de sectores que requieren vivienda social, evidenciando que el mercado inmobiliario no está alineado con las necesidades ni con la capacidad económica de los vecinos.”
Abordando los posibles problemas futuros que pueden surgir de implementarse la modificación, el alcalde Ítalo Bravo señaló que: “La calle San Pablo se ha transformado en un punto crítico para los municipios que confluyen en ese eje, debido al alto flujo de personas. Esta situación genera importantes problemas urbanos, afectando calzadas, veredas y el espacio público en general, cuya mantención y gestión recaen finalmente en los gobiernos locales.”
En ese contexto, planteó su preocupación respecto de lo que ocurrirá si esta normativa se aplica sin considerar la participación de los municipios en su modificación, especialmente cuando son estos los que deben enfrentar directamente sus efectos en el territorio.
Concluida la reunión surgió, de manera consensual, la necesidad de proteger la potestad de los Planos Reguladores Comunales y sostener la lógica de un desarrollo urbano equilibrado que considera principalmente el valor de las personas que habitan los territorios. También manifestaron su disposición a continuar con iniciativas similares y mantener un constante diálogo, para responder la amenaza que podría significar la modificación de la OGUC












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