En Cerrillos: La planta de alimentos de PepsiCo reutiliza hasta 70% del agua

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La tecnología de circularidad permite reutilizar el vital elemento en sus procesos de producción alimentaria, una cifra equivalente al consumo diario de cerca de 5.000 personas.


En un contexto de crecientes desafíos por la escasez hídrica, la reutilización del agua se perfila como una estrategia fundamental para la industria. En este marco, PepsiCo ha destacado su planta de tratamiento en Cerrillos, desarrollada en colaboración con Ecoriles, una filial de Aguas Andinas. Esta instalación permite recuperar más del 70% del agua empleada en sus procesos de producción alimentaria, cifra equivalente al consumo diario de cerca de 5.000 personas.

La presentación de esta iniciativa tuvo lugar en el marco del Día Mundial del Agua, una fecha instaurada por las Naciones Unidas en 1993. El proyecto ilustra un modelo de economía circular hídrica, destacándose como un ejemplo en un escenario en el que el acceso al agua es cada vez más limitado, tanto a nivel mundial como en Chile.

Reutilización del agua: una solución frente a la escasez hídrica

Según las cifras proporcionadas, aproximadamente la mitad de la población mundial enfrenta una escasez severa de agua durante al menos parte del año. Además, unos 2.200 millones de personas carecen aún de acceso seguro a agua potable. En Chile, el panorama también es crítico: entre los años 2024 y 2025, cerca de 1,5 millones de personas y más de 6,4 millones de hectáreas permanecerán bajo condiciones de escasez hídrica.

En este contexto, el reúso directo de aguas residuales tratadas en Chile representa apenas el 6%, lo que subraya el amplio potencial para mejorar las prácticas de gestión y reutilización del recurso.

La planta de Cerrillos: avanzada recuperación del agua

Inaugurada en 2012, la planta de tratamiento ubicada en Cerrillos procesa alrededor de 1.200 metros cúbicos diarios de agua residual, lo que equivale a cerca de 438.000 m³ anuales. Este sistema permite recuperar entre 800 y 850 m³ por día, reincorporándolos a diferentes etapas operativas.

PepsiCo subraya que esta infraestructura reduce significativamente la necesidad de extraer agua dulce y contribuye a optimizar su uso dentro de los procesos alimentarios, especialmente en actividades como el lavado y procesamiento de materias primas.

Tecnología avanzada para garantizar calidad y eficiencia

La planta utiliza un complejo sistema que combina ultrafiltración mediante membranas, doble ósmosis inversa y tratamientos físico-químicos y biológicos. Con esta tecnología, es posible eliminar bacterias y partículas microscópicas para alcanzar los estándares requeridos para el agua potable según la norma DS 735.

Adicionalmente, cuenta con un reactor biológico de 2.500 m³, un tanque de almacenamiento con capacidad para 550 m³ y un tiempo de residencia aproximado de 45 horas, operando a un ritmo de procesamiento cercano a 55 m³ por hora.

Economía circular más allá del agua: valorización de subproductos

Además de reutilizar el agua, el proyecto busca maximizar el aprovechamiento de los subproductos generados durante el proceso productivo. Por ejemplo, se recupera almidón derivado del pelado y rebanado de papas, que luego se comercializa. También se recolectan aceites usados en freidoras para la producción de biocombustibles.

En paralelo, se procesan entre 18 y 20 toneladas diarias de lodos secos mediante deshidratación, los cuales posteriormente son destinados al compostaje. Este enfoque integral refuerza los principios de una economía circular en la que no solo el agua, sino también otros recursos clave, son reincorporados al ciclo productivo.

Planes para expandir la iniciativa a Argentina

El innovador modelo aplicado en Cerrillos no quedará únicamente en Chile. PepsiCo ha anunciado que replicará esta solución en su planta ubicada en Mar del Plata, Argentina, para el primer trimestre de 2027. El objetivo del nuevo proyecto es incluso más ambicioso: lograr reutilizar el 80% del agua empleada en su producción. Esta decisión responde a la creciente presión sobre los recursos hídricos en esa región argentina, que depende mayoritariamente del suministro proveniente del acuífero local. La implementación pretende disminuir significativamente la extracción de agua fresca y aliviar la sobreexplotación de esta fuente natural.

Un cambio hacia prácticas más sostenibles y resilientes

La iniciativa forma parte del pilar “Cadena de Valor Positiva” dentro de la estrategia global _PepsiCo Positive (pep+)_ que busca fomentar prácticas sostenibles e impulsar una mayor eficiencia en el uso del agua. Desde la compañía han señalado que proyectos como el desarrollado en Cerrillos demuestran que es posible conciliar actividades industriales con la conservación responsable de recursos naturales.