Carabineros son declarados culpables por agresiones cometidas en la 21° Comisaría de Estación Central entre 2016 y 2018

Los cuatro condenados, por los delitos de torturas, apremios ilegítimos, detención ilegal y falsificación de instrumento público; arriesgan una pena de en 17 a 14 años de presidio efectivo
El Cuarto Tribunal Oral en lo Penal de Santiago dictó veredicto condenatorio en contra de cuatro funcionarios de Carabineros —dos de ellos hoy siguen en la institución— por siete hechos perpetrados entre 2016 y 2018.
El tribunal declaró culpables a C.R.L.A. por los delitos de torturas, apremios ilegítimos, detención ilegal y falsificación de instrumento público; a C.J.S.S. por un delito de torturas y otro de apremios ilegítimos; a C.P.C.O. por tres delitos de apremios ilegítimos; y a C.A.V.M. por un delito de torturas y otro de falsificación de instrumento público.
En la audiencia de veredicto, realizada el miércoles 3 de diciembre, el tribunal resolvió imponer la prisión preventiva para C.R.L.A., quien arriesga una pena de 17 años de presidio efectivo. En tanto, C.J.S.S. tendrá arresto domiciliario: arriesga una pena de 12 años de presidio efectivo. El tribunal programó para el próximo 17 de febrero la lectura de sentencia.
Actuación del INDH
Esta causa fue formalizada en principio a mediados del 2019, con la posterior adhesión del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) a la acusación del Ministerio Público. Son hechos surgidos a propósito de la investigación de las agresiones cometidas por el suboficial mayor Francisco Arzola Ruiz, quien en 2019 fue sentenciado a 22 años de presidio: 17 por apremios ilegítimos, y torturas, más cinco años y un día por falsificación de instrumento público.
El juicio oral por estos nuevos hechos se extendió por nueve meses y permitió acreditar graves situaciones registradas entre el 4 de octubre de 2016 y el 5 de diciembre de 2018 en Estación Central, cuando los condenados estaban en la 21ª Comisaría. Además, es primera vez, desde que en 2016 entró en vigencia la nueva ley, que un tribunal impone una condena por torturas mediante el empleo de animales para agredir a dos víctimas.
Además, otros ataques acreditados son golpizas con elementos contundentes y golpes de pies y puño, y un ataque a una adolescente de 16 años en una garita policial de Meiggs, quien además fue víctima de tratos humillantes en razón de su género y su condición social, sufriendo, además, ataques de pánico al interior de la unidad policial debido a los malos tratos propinados por el funcionario policial. Asimismo, fue sancionada como apremios ilegítimos calificados la grave golpiza propinada a una persona con discapacidad intelectual al interior de la comisaría.