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La fiscalía demostró que la víctima era agredida de forma constante, ya que al momento de perder la vida, mantenía lesiones de distinta data


El Quinto Tribunal Oral en lo Penal de Santiago condenó a Paulo César Contreras Catalán, de 43 años, como autor de femicidio ocurrido el 20 de febrero de 2020 en la comuna de Maipú.

El Fiscal Pablo Sabaj de la Fiscalía Metropolitana Occidente, logró acreditar ante el Tribunal Oral en lo Penal, la culpabilidad del sujeto al presentar pruebas irrefutables, demostrando que la víctima era agredida de forma constante, ya que al momento de perder la vida, esta presentaba lesiones de distinta data.

Además, el fiscal presentó mensajes de texto y de WhatsApp que la mujer envió a su expareja, incluyendo fotos. Además, presentó el testimonio de la expareja de la mujer, quien testificó respecto de las agresiones y el temor que la mujer sentía.

Cabe señalar que al momento de los hechos, el condenado se encontraba en su domicilio, ubicado en pasaje Leda, junto a la víctima, con quien compartía una hija en común y tuvo una relación sentimental y de convivencia.

De acuerdo a lo señalado por el fiscal Pablo Sabaj, ambos habían finalizado sus relaciones con sus correspondientes parejas en octubre de 2019, a partir de lo cual el agresor y la mujer mantenían una relación intermitente. Pese a las reanudaciones y términos, ambos compartían una vivienda en un terreno perteneciente a los padres del acusado.

A pesar de haber terminado su relación sentimental, ambos seguían manteniendo encuentros sexuales esporádicos, los que culminaron en tres episodios de violencia en enero 2020, de los cuales existen denuncias y constatación de lesiones.

Fue durante uno de estos encuentros sexuales que Contreras le propinó tres cortes a la víctima con un arma blanca, lesiones que le causaron la muerte. Posterior al hecho, el condenado se autoinfirió lesiones para simular una agresión mutua.

El fiscal Sabaj además agregó que entre ambos existía una historia de subordinación y dependencia sentimental.

A pesar de los esfuerzos de la defensa por intentar cuestionar la existencia de un femicidio, argumentando de la no existencia de una relación entre la víctima y el acusado, el Tribunal respaldó la postura del Ministerio Público.

Contreras fue condenado a 20 años presidio y a la accesoria de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos, además de inhabilitación absoluta para profesiones titulares durante el tiempo de la condena.